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jueves, 29 de noviembre de 2012

Test evaluación estado nutricional infantil

El test rápido Kreceplus es un instrumento sencillo para el diagnóstico del estado nutricional y del estilo de vida de los niños de 4 a 14 años.

Este test nos puede ayudar a prevenir la aparición de enfermedades en la edad adulta y, a que su desarrollo, maduración y crecimiento sean adecuados.




Tienes un hijo/a de esta edad? ¿Quieres saber si sus hábitos alimenticios y la actividad física son los correctos? Contesta sinceramente estas sencillas preguntas y mira el resultado.

Con la puntuación obtenida podrás comprobar si el nivel nutricional y el estilo de vida de tu hijo/a es muy bajo, medio o alto.

Si el resultado del test es de un nivel nutricional muy bajo, puedes ponerte en contacto conmigo y juntos solucionaremos el problema.




Y recuerda ... la prevención comienza en la infancia.






lunes, 7 de mayo de 2012

Enséñame a crecer



Enseñar a comer es enseñar a crecer (FESNAD)

“Esta entrada participa en la 1ª Edición del Carnaval de Nutrición”

Quiero empezar este post comentando una “anécdota” que me pasó la semana pasada.
Estaba en la consulta visitando a una paciente que iba acompañada de su nieta... Empecé a comentarle la nueva dieta que le había preparado y cuando estaba por el 2º día la niña dice: qué platos más ricos! qué bueno está todo! Y una vez más me pregunté… qué les dan de comer a los niños??




“El exceso de peso en la población infantil española afecta al 45,2% de los niños con edades comprendidas desde los 6 hasta los 9 años, lo cual supone un importante problema de salud pública. (Conclusión del estudio ALADINO, realizado por la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición - AESAN)”

Los números son escalofriantes, y solo con una cifra nos podemos hacer una idea de lo que comen.
Qué nos pasa por la cabeza?? Un niño con exceso de peso debe ser tratado desde su diagnóstico y no esperar a que dé el estirón. Se tienen que modificar los hábitos, ya que ellos no cambian con el estirón.




Gustos y tendencias

Los tiempos han cambiado, y con ellos también lo han hecho los hábitos saludables. Se ha pasado de tener cierto respeto a los alimentos y al momento de la comida, a comer cualquier cosa en el sofá, sin horarios y viendo la tele. Sin dejar de lado el aumento de estilo de vida sedentario.
Se le tiene que dar la misma importancia al acto de comer que a la calidad de los alimentos. Estas son dos costumbres en las que se tienen que familiarizar los más pequeños, se les tiene que enseñar a respetar y disfrutar de la mesa y de la comida.

Si nos damos la vuelta y miramos 30 años atrás obtendremos alguna respuesta a la pregunta que me hice. Qué desayunábamos? qué merendábamos?… Son 2 puntos importantes en los que ahora se falla.
Los bocadillos se han convertido en bollería industrial, la fruta natural en zumos con mil y un ingredientes… y hay veces que ni eso.

En la actualidad existe un abuso de consumo de bebidas azucaradas, bollería industrial, golosinas, comida rápida, fritos, embutidos, etc. A continuación os muestro el consumo de alguno de ellos extraído del Estudio enKid.

  • El consumo de fruta se reduce a 1,87 raciones/día frente a las 3 raciones/día que se recomienda. 
  • El 96,4 % de los niños encuestados consume 7 raciones de galletas, "pastelitos" y bollería industrial a la semana, 1 ración/día. 
  • El 88,2 % consume 2,7 raciones/día de aperitivos salados. 
  • El 99,4 % consume 4 raciones/día de dulces y golosinas. 
  •  El 92,6 % consume diariamente refrescos azucarados y zumos. El consumo del agua y la leche ha disminuido considerablemente.

Todos estos “alimentos” nos aportan una alta densidad energética y pocos nutrientes, que si no se controla su consumo tiene como resultado un 45,2 % de población infanto-juvenil con exceso de peso.




Podéis comparar las raciones de consumo del Estudio enKid con las de la pirámide nutricional. Hay algo que no encaja, no? Se debe tener claro que no existen alimentos “malos”, sino frecuencias de consumo inadecuadas. Las cantidades se han de adaptar a la edad y desarrollo, y olvidarse del “come que tienes que crecer”.
La dieta ideal se basa en el equilibrio, y realizando las 5 tomas diarias que son desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.


Importancia de la educación nutricional

La educación nutricional empieza con la lactancia materna, y poco a poco se van estableciendo unos hábitos y costumbres que serán los que utilizarán en la edad adulta.
Los pequeños observan lo que hacemos, y a menudo imitan haciendo lo que uno hace. Somos su primer modelo a seguir, y por esa razón se debe predicar con el ejemplo y cuidar la alimentación de los adultos en casa.

“El consumo español de comida preparada en los últimos 20 años ha aumentado un 350 % según indica el MAGRAMA (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente).

La alimentación tiene una gran consecuencia en el crecimiento y desarrollo, así como también en la prevención de diferentes enfermedades que pueden aparecer en edad adulta como diabetes, hipertensión, obesidad, colesterol, etc. Sí, en la actualidad hay niños que las padecen.

A esta edad es más fácil prevenir que modificar. Por cambiarle los hábitos a un niño no le estás sacrificando, simplemente le estás ayudando para que en un futuro no tenga problemas de salud.








lunes, 2 de abril de 2012

Por qué a los niños no les gustan las verduras?


Un estudio realizado por la bióloga Julie Menella, presentado en el Congreso de la Asociación Química Americana, revisa las razones por las que los niños se niegan a comer verduras: "es un mecanismo de defensa biológico que rechaza los alimentos con sabores amargos".
Por el contrario, el sabor dulce es visto por el cuerpo como sinónimo de placer y satisfacción, y es por eso que desde pequeños nos encantan los dulces y decimos que no a las verduras, que nos saben amargas al paladar.

Según Julie Menella nuestro paladar tiene 27 receptores para los sabores amargos y sólo 3 para el sabor dulce, desde los tiempos prehistóricos este inteligente mecanismo protegía a los seres humanos de consumir alimentos venenosos. Sin embargo, esta programación natural no sirve para justificar que los niños y adolescentes no comen verduras como las acelgas, pepino y alcachofas, que encabezan el ranking de las más negadas.

Con el tiempo y el aprendizaje del paladar pueden acostumbrarse a consumirlas. La clave es no forzar  y presentar las verduras en formas atractivas y con otros alimentos que les gusten, ya que poco a poco irán incorporando su sabor. Sólo con ver el color verde de la mayoría de las verduras, los niños suelen decir "no me gusta", para añadir "no quiero" y, por si no había quedado claro, concluyen rotundamente con "no me lo comeré".


Qué podemos hacer para que se comen un puñado de vitaminas y minerales?
Un grupo de investigadores de la universidad de Granada ha encontrado la solución.

Según las conclusiones de su estudio, un gesto tan simple como permitir a un niño elegir libremente qué verdura le gustaría comer, ayuda a aumentar el consumo de estos alimentos en la población infantil.

Cuando pueden escoger, los niños más pequeños de seis años ingieren hasta un 80 por ciento más de verdura, además observaron que aquellos niños a quienes se les permitió elegir los vegetales que querían comer, ingirieron 20 gramos más, el que supone una media de 40 gramos más al día entre comida y cena.

Es fundamental tener un poco de picardía y maña para cocinar de forma atractiva y saber combinarlas con salsas, lácteos, tomates y otros ingredientes que camuflan el sabor amargo de algunas de ellas.
A los purés y cremas suaves añadir queso, los macarrones combinarlos con pisto de verduras, las judías verdes rehogadas con jamón y huevo duro, las espinacas en tortilla, la coliflor con bechamel o rebozada y el brócoli al vapor y con un poquito de mayonesa .

Otra idea es planificar y elaborar un menú cromático (comida con colores). Aquí tenéis un ejemplo que  podéis poner en práctica y seguro que les encanta.

El menú cromático consiste en ¡un color para cada día! Es importante hacerle participar, invítale a elaborar el menú.

Lunes
Color: Morado
Verduras: berenjena, lombarda, remolacha. Puedes preparar una ensalada con repollo y remolacha muy picada y una lasaña de berenjenas.
Fruta: uva o moras con yogur natural.

Martes
Color: Blanco
Verduras: Coliflor. Cocer la coliflor, echar queso rallado por encima y gratinar un poco en el grill.
Fruta: Rodajas de pera pelada sobre cortes de embutido de pavo y queso de Burgos.

Miércoles
Color: Rojo
Verduras: Acompaña el plato principal con brochetas de tomates cherry con bolitas de queso mozzarella, puedes hacerlos utilizando palillos de mesa.
Fruta: Fondue de chocolate con manzana roja y fresas. Calentar en un bol un poco de crema de chocolate, corta en cuadraditos una manzana roja y unos cuantos fresones y ... a mojar!

Jueves
Color: Naranja
Verduras: Puré de zanahorias.
Fruta: Corta la naranja en rodajas, será más fácil de comer.

Viernes
Color: Verde
Verduras: Crêpes de espinacas y brócoli. Sobre una base de crêpe espolvorea queso cheddar rallado, espinacas y brócoli cocidos y muy picados. Caliéntala en el horno o el microondas, y listo!
Fruta: Queso quark sobre rodajas de kiwi.

Sábado
Color: Amarillo
Verduras: Tortilla de patatas con pimientos amarillos asados. Puedes poner los pimientos de acompañamiento o bien incorporarlos bien troceados en hacer la tortilla.
Fruta: Macedonia amarilla. Corta en cuadraditos piña, plátano y albaricoque y añade el zumo de una naranja.


Estas son sólo unas propuestas, piensa en los colores de las verduras y dale color en el menú.

Seguro que se te ocurren otras combinaciones, las compartes???

Aquí tenéis algunas ideas de platos que puedes diseñar:






domingo, 1 de abril de 2012

Obesidad, hoy... la prevención comienza en la infancia

 

"La obesidad es una respuesta normal a un entorno y un medio ambiente anormal"

Obesidad es el término utilizado cuando hay un exceso de grasa corporal que produce un incremento del peso. 
La obesidad y el sobrepeso están aumentando en todo el mundo, tanto en la edad adulta como en la infancia. 
La prevención comienza con educación nutricional desde la infancia, tanto en el ámbito familiar como el escolar. 
Una buena alimentación y el ejercicio físico son la única solución. 


Un 19% de los niños españoles son obesos y un 26% tiene sobrepeso.

 
Causas:
  • Nutrición desequilibrada: las calorías ingeridas son superiores a las consumidas, por lo tanto habrá una acumulación de grasa y aumentará de peso. 
  • Falta de actividad física: el ejercicio físico ayuda a consumir calorías, por lo tanto habrá una disminución de grasa corporal y el peso disminuirá. 
  • Predisposición genética: existe una alta relación entre la obesidad de padres e hijos.

Los factores genéticos representan el 40% de los motivos de padecer obesidad, y una mala alimentación y la falta de actividad física representan el 60%.

La cosa está clara, no?? reducimos y modificamos la alimentación, y aumentamos la actividad física.

Los niños con sobrepeso se encuentran en una situación de riesgo ya que pueden sufrir enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial, problemas de corazón, problemas ortopédicos de pies y columna vertebral, depresión, trastornos psicológicos, etc ... todo ello afecta a su calidad de vida y representa una grave amenaza para ellos de cara al futuro.

Para calcular el peso ideal utilice el cálculo del IMC (Índice de Masa Corporal), que tiene en cuenta el peso y la altura.

Para calcularlo debe dividir el Peso (kg) entre la Altura en metros, al cuadrado (m2).




Qué podemos hacer?

Entre los 6 y 10 años aproximadamente se han de empezar a educar a los niños y niñas, inculcándoles costumbres saludables, hablando con ellos y predicando con el ejemplo ("haz lo que hago yo" en lugar de "haz lo que te digo ").

  • Es importante hablar con el dietista para mejorar los hábitos alimentarios.
  • Modificar el estilo de vida familiar y los niños.
  • Beber más agua y reducir la ingesta de zumos preparados.
  • Comer más fruta y verdura.
  • Preparar comidas caseras más saludables, equilibrados y variados (dieta mediterránea).
  • Introducir en la dieta alimentos ricos en fibra (verduras y fruta), carne magra, pescado, legumbres, lácteos, queso y aceite de oliva (en crudo).
  • Evitar fritos. 
  • Disminuir las grasas (salsas, patatas chips, "bollería", "chuches"), la sal y el azúcar. Evitemos dar premios a nuestros hijos como caramelos o dulces, mejor dar premios afectivos como un abrazo. 
  • No deben prohibirse alimentos, ya que desearán tomarlos aún más, pero tampoco es correcto que se alimentan diariamente de "donuts", bolsas de patatas ... etc. 
  • No se les debe presionar para que se acaban todo lo que tienen en el plato si no tienen más hambre. 
  • Se debe promover la actividad física y evitar el sedentarismo. Caminar más. 
  • Intentar que la actividad física sea una diversión, y no una competición. Si ganar un partido es la principal motivación para hacer deporte, se abandonará al perder. 
  • Es muy importante restringir las horas de televisión y de juegos de ordenador. 
  • Implantar horarios para comer, e intentar no saltarse ninguna. Hacer desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena. 
  • Está demostrado que saltarse el desayuno es un factor de riesgo ante la obesidad.